dimanche 13 mai 2007

Lost


Tanto trencito de aquí pa'llá, tenía que ocurrir alguna vez. Y solo por un antojo de tortilla española. Todo estaba fríamente calculado. Yo tomaba el tren de las 14:47, llegaba a Friburgo a las 14:58; caminaba dos cuadras hasta el centro comercial donde está el supermercado, compraba mis cebollas y mis papas, un chupetín y una revista de chismes para el camino y me sentaba a tomarme un cafecito haciendo hora hasta las 16:38, cuando salía mi tren de regreso. Pues bien, a las 16:24 estaba en el andén 2 limpiándome las migas de croissant que tenía por toda la ropa, cuando de pronto el altavoz anunció que en esos precisos instantes ingresaba al andén 2 el tren interregional, que salía en dos minutos con destino a Romont, o sea digamos el paradero final del tren que suelo tomar para ir a mi barrio de Rosé, que es tan chiquito que a veces ni lo mencionan en los trayectos ferroviarios.
Convencida como nunca de que había tomado una excelente decisión al venirme a este país donde los trenes no solo son puntuales sino que salen con diez minutos de anticipación, me trepé no más. Y no paré hasta Romont. Vi pasar mi estación, mi casa, a mis vecinos y seguí de frente. "Interregional no es lo mismo que intercity", me explicaría después Magtán. O sea, después de casi dos horas de dar vueltas en trenes y estaciones que nunca había pisado porque en Romont me compré al toque un boleto para el tren que salía en tres minutos hacia Rosé solo que lo tomé en otro andén, así que agarré la dirección exactamente opuesta. Mi nuevo destino era Bulle, a 45 minutos. En el camino había varias estaciones, pero tenías que tocar un timbre si querías bajar porque estos sitios son tan caletas que no justifican una parada fija. Qué iba a hacer yo ahí, sin ventanilla de boletos, ni teléfono público -a esas alturas ya quería llamar a Magtán pero, como tenía que ocurrir también, mi celu estaba sin batería- ni perro que me ladre. Solo varias vaquitas pastando al costadito de los rieles.
Bulle es una ciudad relativamente grande, no una metrópoli pero hay más cemento que pasto que ya es bastante decir. Desde ahí pude llamar a Magtán y decirle que ya me había comprado mi boleto a Rosé ("qué haces en Bulle?????"), que me habían explicado minuciosamente qué tren tomar ("si estás muy desorientada, en una hora y media puedo pasar por ti") y en qué andén hacerlo ("cómo pudiste equivocarte en la estación de Romont que es tan chiquita???"), que llegaba en una horita ("pero entonces mejor espérame y saliendo del trabajo voy para allá") y que como él iba a estar en casa antes que yo, se cocinara algo porque la tortilla de papa ya mucha chamba y a mí se me había pasado el apetito ("ni loca, yo me regreso sola, aunque tenga que hacer escala en Zürich").
Solamente tenía que cambiar de tren en Romont, de nuevo. Pero amenazaba con llover, los paneles estaban muy lejos y no había supervisores que me indiquen que por razones de mantenimiento habían cambiado de andenes ... y no, no me volví a equivocar, pero casi. Había unos alemanes igual de perdidos que yo, solo que ellos, más moscas, leyeron los cartelitos que con letras enormes advertían sobre el cambio y yo, no tan reblandecida pese a todo, los seguí como ovejita
Llegué agotada y de pésimo humor. La sonrisa preocupada-cachosa-condescendiente de Magtán tampoco fue de gran ayuda. Me ha costado varios días reconciliarme con el que se había convertido en mi medio de transporte favorito. Pero ya no es lo mismo: lo miro con desconfianza, verifico diez veces el horario, el andén, las estaciones, el apellido del maquinista, no puedo concentrame en mis lecturas edificantes por temor de aparecer en alguna remota estación de los Alpes. Incluso he llegado a pensar que a lo mejor sí tengo que sacar el permiso de conducir. O por lo menos empezar a tratar de desentrañar el misterioso horario de bus que tengo en mi mesa de noche. Fue bonito mientras duró, mon cher train. C'est fini.

8 commentaires:

chica a dit…

Pucha yo mejor no digo nada porque me he perdido hasta en el metro de Madrid... es decir. Y lo peor es que por esos días y justo cuando le estaba agarrando cariño al bendito metro resultó que hubo un medio arrollamiento, tal cual: parece que algún bestia andaba apurado e intentó treparse a la prepo. Resultado, lo aplastaron y para remate quedó vivo. Todo mal.

plato a dit…

La primera vez que vine a Suiza me dieron unos tickets que me dijeron tenían que marcarse en unas cajitas naranjas antes de tomar el bendito tren, como nunca encontré las benditas me paseaba gratis hasta que me multaron jajaja
Aahora siempre las marco y sobre todo, llego temprano. No más hora peruana.

Jen a dit…

Siii, eso es algo que yo no entiendo. si ya te compraste tu ticket, listo pues no? yo nunca marco, pero sí me compro mi boletito.

Fiore a dit…

A mi me pasa que me pierdo SIEMPRE que tengo las energias justas y exactas para llegar arrastrandome a casa.... aaaaaaaaarrrrrrrrrrrgggggggggg!!!!
y entonces, bajar, cambiar de anden, verificar que el ticket es todavia valido, esperar... en esas ocasiones suelo maldecir y aguantar con las justas el llanto!!!
Tan facil que es: "baja-baja, baja en la esquina flaco, me equivoque....", pero nop!
courage ma belle!

christian a dit…

Saludos Mrs. Llanos le dejo mi blog si acaso en algun ocaso lo pueda leer

www.silbando-bajito.blogspot.com

Chaufa con mondongo

Christian

Anonyme a dit…

A VER SI VAS AL RESTAURANTE DE LA SENHORA ALARCON ESTE DOMINGO 27 DE MAYO DESDE LAS 17 Y 30 APERITIVO Y DESPUES CENA, POR FAVOR RESERVAR AL 079 3937477, Y TOMA EL TREN JUSTO, PUES EL RESTO SE ENCUENTRA CASI FRENTE A LA ESTACION DE FRIBURGO, SI NO TE PIERDES .... ANMBIENTE PERUANO GARANTIZADO !
PS NO OLVIDES DE HACER TU RESERVA Y ASI APOYAR A UNA BUENA COCINERA PERUANA !

Jen a dit…

noooooooooooooooo; estoy en bruselas hasta la otra semana. pero de verdad hay un restaurante peruano en friburgo???

Anonyme a dit…

SI LO HAY, PERO ESTO DEPENDE DEL APOYO DE NUESTRA COMUNIDAD, PERUVIANA ! Y LOS AMIGOS, ASI SOLO PODRA QUEDARSE Y PROGRESAR, VALE LA PENA PUéS ESTA DAMA COCINA BIEN !! NOSOTROS IREMOS DESDE EL JURA BERNOIS CON AMIGOS DE BERNA A APOYARLA !