vendredi 7 décembre 2007

Cuenta regresiva

Zambi tiene una especie de soplo al corazón y hay que darle una pastilla diaria. Además, sus pulmones tienden a llenarse de agua, y hemos empezado un tratamiento que consiste en darle media pastilla en la mañana y otra mitad en la noche. Cuando vio que se estaba quedando si pelo, el veterinario sospechó que también podría tener un quiste en los riñones y nos pidió que enviáramos al laboratorio -por correo- una muestra de su orina. Tenía que ser la primera pila de la mañana, o sea después de que Magtán se va a trabajar -tipo seis de la mañana- y antes de que yo me despierte -de diez de la mañana ad infinitum. No podíamos recoger la muestra el fin de semana porque el correo no atiende y refrigerada no arroja los mismos resultados. Tampoco podía ser viernes, porque fácil llegaba el lunes y se podía malograr.
En fin, una mañana en que pudo ir a chambear más tarde, Magtán logró juntar la pila en el tubito de prueba que nos habían dado para tal efecto. Felizmente los riñones del perro no están tan mal como parecía. Felizmente porque ya padecemos bastante para darle las dos pepas diarias que necesita. Mi hermana no creía que un animal tan chiquito podía ponerse tan necio: un día, le empujó una de las pastillas y le cerró el hocico como por dos minutos, convencida de que se la había tragado. Pero un par de horas después, se encontró la misma pastilla enredada entre los rulos de Zambi.
Nosotros nos las ingeniamos como podemos. Primero probamos con la leche. Hacíamos polvo la pastilla y la disolvíamos lo más que podíamos. Todo fue bien hasta que se dio cuenta del embuste o se aburrió de la leche. Luego recurrimos al queso, mismo proceso. Ahora estamos probando con hot dogs, parece que vamos bien pero con este cancito nunca se sabe.
Ha comenzado a orinarse por todos lados, principalmente sobre los cachivaches de Magtán. Ha dejado una mancha bien rochosa en el parquet y vamos a tener que cambiar esa parte el día que entregamos este depa. Ya casi no quiere salir a pasear y tose como tísico. Tiene doce años el Zambi. Lo vamos a engreír mientras nos dure.

7 commentaires:

Yani a dit…

Leer tu post me ha enfrentado con la temporalidad y finitud de la vida de nuestros amigos de cuatro patas. Tengo un perro de dos annos llamado Luka a quien adoro. En fin, muy triste, demasiado, pero asi es pues. Suerte con Zambi!

Petisita a dit…

pobechito Zambi, ya sufre los estragos de su edad canina. engrianlo mientras se pueda.

Jen a dit…

Hola Yani, también tienes gato? o de quién es esa foto? yo tuve que dejar a mi gato en Lima, snif.
Peti, te he mandado un mail!

schatz67 a dit…

Armate de valor y haz un gran esfuerzo para darle la ultima pastillita que vale la pena que tome.Cuando un animalito empieza a sufrir asi es mejor dejarlo que descanse...

Salutti

Jorge

Jen a dit…

tranqui, ta chequeadazo zambi. el veterinario dice que su "calidad de vida" es buena, y cuando eso cambie será él quien se encargue de ahorrarle el sufrimiento.

Fiore a dit…

Yo estoy segura que si Magtin me hubiera dejado a solas con el sanguinario Zambia, esa pastillita no hubiera salido de su boca jamas!! Pero no se quien tenia mas cara de susto/panico, el Zambi me miraba con ojos desorbitados proque nadie habia osado cerrarle el hocico antes y el martin me miraba con ojos de sufrimiento porque no tolera que su perro gima ni una decima de segundo... en esas condiciones no hay manera pes!!!

Lula a dit…

Bu!!!! Pobre Zambi...oye, no está tan viejo!!! Estos perros primermundistas viven menos!!!
El mío, Bryce se llama, va a cumplir 14 añazos en febrero y salvo sueño, aumento de peso y pocas ganas de salir a pasear no manifiesta enfermedad alguna.
Buena vibra y que todo salga bien con el Zambi!!!