dimanche 6 avril 2008

La casa de los espíritus

El fenómeno se produce impajaritablemente en algún momento entre el sábado y el domingo, por lo general antes de la puesta de Sol, aunque como no ha habido Sol estas semanas tampoco sería capaz de afirmarlo de manera categórica.
Podemos estar viendo tele, conversando o cada quien por su lado en la luna de paita pero, de pronto, sin que medie mayor explicación, Magtán adopta la actitud de quien tiene deberes sagrados qué cumplir, se abalanza sobre el trapeador, la vajilla, la ropa sucia o incluso el perro y comienza a ponerlo todo en su lugar, limpia, saca brillo, barre, despercude, desempolva y redecora. Si están sintiendo escalofríos, imagínense lo que yo sentí cuando finalmente comprobé que, por lo menos una vez a la semana, el espíritu de mi suegra se apodera de mi marido haciéndole, inclusive, caminar con esos aires de convicción que adoptan las amas de casa cuando se dirigen hacia una cama destendida. Mientras está poseído por su mamá, Magtán te hace mudarte de cuarto sin explicación, requinta a todo lo que se mueve y lo que no se mueve (justamente por no moverse) y se siente con derecho a hacer todo el ruido que considere necesario. Una vez que su transfiguración ha terminado, vuelve a ser el mismo de siempre, y cuando le menciono el asunto cree que lo estoy vacilando. Pero no, esto es serio. En alguna ocasión, durante sus momentos de enajenación, le he llamado "Madeleine" y él ha volteado hacia mí sin mirarme, con los ojos en blanco y la boca entreabierta, mismo zombie. A veces, Zambie emite ruidos que tiendo a interpretar como aullidos, aunque en general se acurruca a mi lado, como si temiera que a su amo se le dé otra vez por bañarlo, peinarlo y desparasitarlo.
Sin embargo, eso no es lo peor. De un tiempo a esta parte, Magtán posa intempestivamente la mirada en mi lado de la habitación y dice cosas como "habrá que poner orden en ese rincón" o se pone a recolectar mis boletos viejos de tren, mis envolturas de chupetín, mis cáscaras secas de mandarina, mis recortes ilegibles de periódico en todas mis carteras y cajones, para terminar con una frase del tipo "este bolso nunca ha pasado por la lavadora no?". Sí, es para salir corriendo despavorida: el espíritu de mi vieja también ha comenzado a visitarlo, y cada vez con mayor frecuencia.
Si hasta ahora no he llamado al exorcista de la región (hay uno muy famoso, que trabaja en el cantón de Fribourgo) es porque, por más escalofriante que parezca todo esto, no puedo negar que la casa termina reluciente después de cada episodio.

8 commentaires:

schatz67 a dit…

Pasa una franelita de vez en cuando pues, pobre Magtán,por tu culpa el maligno se ha apoderado de él.

Saluditos

Jorge

Jassy a dit…

jajajajajajaja Petisita me recomendo tu blog que es todo un descubrimiento y lo he leido completo,aunque dejame decirte que este post es lo massss.
Muy buena razon para no llamar al exorcista, si señora.
Un beso

Fiore a dit…

Hermna, admiro tu valor al compartir pero no estás sola.Admito que Michael presenta los mismos síntomas, que por ser más frecuentes son menos intensos. Han habido serias consecuencias: chompas encogidas, calzones que del blanco han pasado al grise, etc. Al incio de mi vida matrimoinial todo esto era peor, porque una vez poseído, Michael se ocupaba 2 ó 3 horas del planchado...para calmar al espíritu chocarrero que lo poseía le ofrecemos 2 veces a la semana la ropa a planchar y la vida es más soportable.

Katia a dit…

Como me he reido, sobre todo después que mi sobrina me comentara que esto le hacía recordar tanto a la situación que vive su mamá suizo-peruana con el marido húngaro y que también viven en Suiza.
Siempre excelentes tus posts.
Katia

Jen a dit…

schatz: shhhh, vas a ahuyentar a los espíritus
jassy: beso jassy, gracias por el buen humor
-katia: oye, y cómo hacen los peruanos para que no los posean estos espíritus chocarreros?

Jen a dit…

fio: asu, deberíamos formar nuestrra empresa de ghostbusters con el slogan "le cazamos un fantasma hacendoso y lo llevamos al altar"

Katia a dit…

Será que los peruanos somos tan relajados ...Igual te digo que por momentos te envidio porque a mi esposo no hay espíritu que lo haga lavar un plato.

Anonyme a dit…

jaja jen creoq ue la visita de ese espiritu no deberia asustarte mas bien disfrutale y dejalo ser... buena tu idea del fantasma hacendoso ...ponlo en practica y quine sabe ....jeje

mas saludines