mercredi 6 décembre 2006

nunca digas siempre

me gustaría poder llorar. todo sería mas fácil. simplemente llorar, como una condenada, como una criatura, como una loca, como todo el mundo. pero no me sale. ya he aprendido a identificar las situaciones en las que debería llorar. como estos ultimos días por ejemplo. tantos cambios, tantos adioses, tantas emociones. pero no. a falta de lágrimas, buenos son los carbohidratos. tengo tantos kilos de más como emociones reprimidas. en lugar de llorar, tambien refunfunho. exploto. digo cosas hirientes. y él es mi víctima favorita. en realidad, es la única persona que tengo cerca, tampoco es nada personal. me conmueve su paciencia. su capacidad de comprender lo que el llama mi crisis. y sus buenas intenciones.
no he podido dormir ni un minuto en el avión. si solo llorara un poquito, quizá hasta podría disfrutar del inicio de mi nueva vida. él me trae más papel higiénico para sonarme la nariz, por esta alergia psicosomática que tampoco me suelta, y que también se aliviaria con un par de pucheros. "ya va a pasar", me dice. "ahora vamos a estar juntos para siempre". lo ha conseguido. rompo en llanto, un llanto histérico, espantoso. al fin podré dormir un poco.

2 commentaires:

Anonyme a dit…

hasta que lo canses.

Kike a dit…

EL dulce inicio....
Exitos.