lundi 18 décembre 2006

Yo


Duermo mucho y hago poco. De vez en cuando me acerco a la cocina, los resultados vienen siendo prometedores. Ayer, previa llamada de consulta a mi mamá, hice un lomo saltado. No sé si será la nostalgia, la depre o el hambre, pero me salió buenazo. Además lavo los platos después del almuerzo. Él no entiende por qué no uso el lavador de platos. Yo tampoco, en realidad. Pero es que son cinco trastes, y es rico sentir el agua caliente. Fuera de eso, leo revistas todo el día, especialmente las que tienen recetas de cocina.
Trato de dormir al mismo tiempo que él pero no siempre lo consigo. Por suerte no le molesta la luz, ni el ruido, ni los terremotos creo. En la madrugada, cuando él se levanta, abro un ojo para desearle bonne journée y sigo durmiendo de largo hasta las diez de la manhana. Me visto y saco al perro a mear. Generalmente es un toquecito porque para esa hora el pobre ya está por reventar.
Él tampoco entiende por qué me cambio de ropa todos los días. Por qué no vivo en buzo o en pijama. He tratado de explicarle sin ningún éxito que los buzos son una amenaza pública, que como nunca te ajustan, un día te despiertas rodando y todo eso. Él se ríe y me deja ser.
Yo sigo esperando la nieve. Cuando pase el invierno debo tener una idea más clara de lo que voy a hacer y a ser.

2 commentaires:

oscar a dit…

Este será mi primer comment. Aún no leo tu blog pero me alegra mucho que tengas una existencia virtual. Pon más fotos, pe.

oscar a dit…

Por cierto, soy Osquitar. No "Oscar" como fríamente aparece. Se te extraña.