vendredi 12 janvier 2007

Ventanita


Justo sobre mi lado de la cama hay un tragaluz. Por las noches, se ven las estrellas, y hace poquito pasaron tres estrellas fugaces, una detrás de la otra. La primera me tomó desprevenida y sin deseo, así que inmediatamente me puse a pensar qué le pediría a la proxima étoile filante que pasara sobre mi cabeza en las noches siguientes y cuando ya estaba a punto de dormirme pasó la segunda, pero para ese momento el deseo que tanto había craneado ya me parecía una huachafería y encima se me lenguó la traba al enunciarlo. Estaba en plenos autorreproches por mi absoluta nulidad en estos asuntos cuando, zas, pasó la tercera y me pescó igual de desprevenida. Así que ya no les pido nada, que pasen no más. Eso sí, siempre pasan. Parece que es la época. De hecho, hay una especie de día de la estrella fugaz, con tour y todo: te llevan a una colina, en una noche determinada y se supone que pasan hartas estrellas fugaces. Ahí sí que la haría con mis deseos. By the way, han visto el sol que pasa por mi ventanita? Estamos a mediados de enero!! Dicen los de la méteo que casi no habrá invierno este anho. Yes.

1 commentaire:

Mil Orillas a dit…

Precioso tragaluz, Jen...
Tienes ventaja sobre quienes no lo tienen. Me pregunto cuántas estrellas fugaces han pasado sobre mi cabeza sin verlas...Después de mucho ensayo y error lograrás pedir tu deseo. ¿Por qué no le pides todas aquellas cosas que no consigues en el super? jaja!

cariños