lundi 15 janvier 2007

Yara con el erizo


Esta anécdota debo haberla contado 37 veces: días antes de que dejara El comercio, Fernando Ampuero se dio una vuelta por Somos para felicitarme por el inminente enlace intercontinental y para, muy a su estilo, darme una idea de lo que me esperaba profesionalmente en Suiza. "Querida, sabes cómo es el periodismo allá. Mira, encuentran un erizo aplastado en la carretera; hacen una conferencia para discutir cómo evitar más muertes de erizos, se abre la polémica sobre cuál es la velocidad más adecuada, qué tipo de luz no los perturba ..." Como siempre, Fernando me hizo reír de buena gana. Luego me preguntó si mi futuro esposo tenía cabello, y se mostró satisfecho cuando le dije que le quedaba poco.
El hecho es que lo que me parecía una típica exageración de la idiosincracia de un grupo de gente -los suizos en este caso- ayer se mostró mucho más cerca de la realidad de lo que yo hubiera imaginado. No es que la foto de un erizo despanzurrado haya ilustrado la portada del periódico (no hasta hoy por lo menos), pero mientras Magtán le explicaba a la senhora de la oficina comunal -como quién dice la municipalidad- mis coordonées para que me registre en actas como corresponde; encontré, entre las decenas de folletos informativos que hay en cada dependencia oficial, el afiche de la asociación Pro-herisson, o sea Pro-erizo, con página web, línea telefónica 24/24, reunión semanal de miembros y afiliaciones abiertas para los voluntarios.
Que cuando a los ericitos les falta comida o buscan pareja pueden recorrer kilómetros exponiéndose a morir atropellados. Que contra lo que la mayoría de automovilistas piensa, los herissons no se hacen una bolita cuando se acerca el carro, sino que se desubican por los faros y siguen avanzando con los trágicos resultados que todos conocemos. Que solo una toma de conciencia en este sentido podrá mejorar las cosas y que no es solo cuestión de manejar despacio en rutas rurales; también hay que tener cuidado al podar el jardín o hacer fogatas porque el suenho de estos mamíferos insectívoros es profundo y pueden morir asfixiados o terriblemente mutilados. Ah, que si alguien encuentra uno de estos amigos espinosos herido, no le vaya a dar leche ni frutas, porque no pueden digerirlas.
A todo esto, primera vez en mi vida que veía erizos fuera de un plato de cebiche. Bien bonitos, todos trompuditos. Me olvidé de preguntar si se comían, pero acordé de una amiga mía que salva caracoles de los inclementes pisotones de los miraflorinos. Los saca de las veredas y los deposita delicadamente en el jardín más cercano (no creo que los caracoles suicidas frustrados le tengan mucho aprecio). Debería mudarse para acá ella. Aunque quién te dice que el presidente de Pro-herisson no es un amante de los escargots a la parmesana.

4 commentaires:

Mil Orillas a dit…

Ay Jen, el ceviche de erizos...me muero!
La primera vez que oí hablar de erizos aquí (Madrid) me confundí mucho. El periódico El País reseñaba que había encontrado un erizo en una calle del madrileño barrio de Lavapies ¿!!? Yo, leía, releía, limpiaba mis lentes, dejaba el periódico y volvía a él...te juro que me sentía loca, perdiendo facultades...no entiendo. Como puede ser que un erizo camine en una calle en Madrid si ni siquiera hay mar!!! Imaginaba al erizi, redondo, pequeño, precioso y apetitoso, en una esquinita, perdido y ¿pensando? para donde agarrar. ¿Y como lo vieron? ¿Y quien fue capaz de agarrarla y llamar al periódico para contar algo que aunque es insólito no se me hace noticia? Así hasta que vi que erizo y puerco espín son la misma cosa. Todavía lo cuento y me viene la misma sensación!

Jen a dit…

qué buena. ahora, encontrar un uerizo o un puercoespín en pleno madrid, francamente es como para ponerlo en el noticiero. por acá es como más natural, porque prácticamente estamos en el campo

Patricia a dit…

Chatita, solo para contrarrestar los erizos te hago un resumen del panorama noticioso nacional del día de hoy: en medio de una larga e inútil discusión sobre la pena de muerte, nos agarró una huelga de transporte donde los choferes reclaman que les condonen sus 90 multas y les devuelvan sus brevetes. Un cobrador mordió a un trombo y le sacó sangre y todo. Alan ha propuesto crear el peso latinoamericano, algo así como el euro sudaca, y hay una sarta de idiotas que quieren destruir el monumento a las víctima del terrorismo, el ojo que llora, porque no han entendido nada acerca de la reconciliación... Con decirte que la invitada más lúcida de la radio el día de hoy, me pareció Marta Chávez!!!!!!
Yo también quiero vivir en un país en el que los erizos sean noticias.

Te extraño harto...
besos
P.

Jen a dit…

amigaaaa, más bien yo me voy a lanzar a la política por acá para proponer la pena de muerte para lo que atropellen erizos, y mandar a hacer la escultura "la espina que hinca", que luego exigiré demoler si algún erizo agrede a un ser humano. y así nos nivelamos con el delirio. yo también extranho corazón, pero te estoy oyendoooooo